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De Lisboa a Seúl: un camino hacia un futuro valiente, respetuoso y pacífico
En el marco de la XVII edición del Festival de la Diplomacia, la Fundación Juan Pablo II para la Juventud organizó un evento en Villa Lusa, sede de la Embajada de Portugal ante la Santa Sede, titulado: "De Lisboa a Seúl: un camino hacia un futuro valiente, respetuoso y pacífico" (From Lisbon to Seoul: A March Toward a Courageous, Respectful and Peaceful Future).
La iniciativa, celebrada el 30 de octubre de 2026, reunió a jóvenes y miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. Fue una ocasión de diálogo durante la cual algunos jóvenes compartieron, a partir de sus propias experiencias, la importancia de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
"Las JMJ nacen de un acto de escucha y de confianza: jóvenes de diferentes naciones, lenguas y culturas descubren en ellas una fraternidad universal. En Lisboa, el papa Francisco recordó que 'en la Iglesia hay espacio para todos' e invitó a repetir: 'Todos, todos, todos'. Nadie es inútil ni superfluo; nadie debe sentirse excluido. Ese 'todos' es un criterio para la pastoral juvenil, para la sociedad y también para la diplomacia: la fraternidad no deja al margen a quienes tienen menos recursos, menos oportunidades o una historia más frágil", afirmó el presidente de la Fundación, el abogado Daniele Bruno.
Asimismo, Bruno destacó que, el 2 de agosto de 2027, en vísperas de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en la capital coreana, la Fundación organizará en la Catholic University of Korea el quinto Congreso de la JMJ, titulado "Jóvenes y fraternidad: el desafío de la corresponsabilidad valiente", un encuentro que "abordará la paz, el cuidado de la creación, la promoción de la vida y de la amistad social, la economía, la salud mental y la investigación científica".
Por su parte, la Embajadora de Portugal ante la Santa Sede, Maria Amélia Paiva, quien participó en la JMJ de Lisboa, renovó la invitación a los jóvenes a ser "artesanos de la paz y diplomáticos de la esperanza", no simples espectadores, sino protagonistas. Recordó la "diplomacia de la vida cotidiana", a través de la cual la Iglesia invita a los jóvenes a aprender "el delicado arte de la diplomacia y el oficio de la reconciliación", fundamentados en los derechos inviolables de la persona, la libertad y el Estado de derecho. Esta diplomacia se traduce en gestos concretos: "cuando promueven el perdón en su propia comunidad, cuando utilizan las redes sociales para desarmar el discurso de odio y cuando se acercan a quienes son diferentes". Concluyó con un llamamiento: "No enterréis vuestros talentos. Sed auténticos artífices de paz. Embajadores de armonía".
Por su parte, el Embajador de Corea ante la Santa Sede, Hyung-sik Shin, destacó la importancia de "un auténtico camino sinodal, que acoge a los jóvenes como el 'ahora' de la Iglesia y como compañeros activos que caminan juntos". A su juicio, el encuentro ofrecerá a la Iglesia universal "un testimonio vivo de fe, mostrando concretamente cómo el Evangelio se ha inculturado, con gracia y belleza, en el rico patrimonio cultural de Asia".
Artículos publicados en Vatican News:
Da Lisbona a Seul, il ruolo delle Gmg e dei giovani nella costruzione della pace
From Lisbon to Seoul: Conference examines WYD’s role in building peace
De Lisboa a Seul: conferência debate o papel da JMJ na construção da paz